La historia de cómo se creó esta empresa resulta aleccionadora para aquellas personas con inquietud por realizar su propio proyecto productivo. El esfuerzo comienza cuando uno de los socios actuales, Eduardo Flores Porcado, decidió un día irse a probar suerte a los Estados Unidos donde estuvo 13 años; por la nostalgia de regresar a su patria, a su familia y a sus viejos amigos, volvió a su pueblo en 1991. Después de la alegría inicial de ver a los suyos, don Eduardo se puso a pensar en que tenía que trabajar para que no se le acabara el dinero ahorrado y poder mantener a su familia. Concluyó que en base a su experiencia, lo mejor era emprender lo que conocía mejor y procedió a rentar un terreno para propagar plantas de ornato y nochebuena de sol.
Por su parte, Don Pánfilo Sánchez Feliciano tenía el deseo de “dejar de ser peón”, actividad que desempeñó durante 15 años. Don Vicente Ávila Figueroa, Don José Luís Canseco Vázquez, Don José Antonio Díaz Sandi y Don Rogelio Delgado Robles, cuatro personajes más, cada uno con su propio anhelo y aspiración, de manera natural unieron sus esfuerzos con los dos anteriores, y en armonía materializaron sus sueños: formar su propia empresa, “Nochebuena de Tetela”.
Fue Don Trinidad Delgado Ortiz, vecino y productor de ornamentales del mismo pueblo, quien les habló del FONAES.
Para apoyar la producción y comercialización de plantas de Nochebuena en los viveros pertenecientes a cada uno de los seis integrantes de la sociedad, el Fondo Nacional de Apoyo para las Empresas de Solidaridad (FONAES) otorgó un financiamiento por $598,000.00 a la empresa social “Nochebuena de Tetela”, localizada en el poblado de Tetela del Monte, en Cuernavaca, Morelos.
Los integrantes de la sociedad cuentan que, con mucha facilidad, obtuvieron el financiamiento del FONAES, con el cual la empresa social recibió un fuerte impulso que le permitió obtener ese año, 2006, una producción de cerca de 210 mil macetas de diferentes tamaños e ingresos por aproximadamente $5 millones de pesos.
Por sus buenos antecedentes de operación, el futuro de la empresa social “Nochebuena de Tetela” es prometedor, porque la sociedad de esos seis hombres de trabajo es un vivo ejemplo de visión, esfuerzo, dedicación y constancia. Estas son virtudes que siempre traerán un beneficio para las personas que las practican.