Esta es una historia de éxito colectivo que comienza en 1993 en el municipio de Amatlán de Cañas, en el Estado de Nayarit. Unidos por la necesidad de financiarse, campesinos productores de maíz, cacahuate, sorgo y calabaza, desarrollaron la idea de formar una “Caja Solidaria”, para “capitalizar al campo y mejorar las condiciones de vida”.
Con los recursos sobrantes del “Crédito a la Palabra” y de otros apoyos que les otorgó el gobierno federal, decidieron prestarse dinero entre ellos mismos y cobrarse una tasa de interés preestablecida. Sumaron como socios a ganaderos, comerciantes, amas de casa, empleados públicos y profesionistas.
La “Caja Solidaria Amatlán de Cañas, S. C.” comenzó sus operaciones el 6 de enero de 1993, convirtiéndose en la primera en su tipo en todo el país.
Cuando los socios se dieron cuenta que tenían “demasiado dinero” y poca instrucción académica en términos administrativos, solicitaron ayuda al Fondo Nacional de Apoyo para las Empresas de Solidaridad (FONAES) para conocer mejor el negocio.
FONAES apoyó a la Caja Solidaria con asistencia técnica, capacitación a directivos y empleados en temas contables, financieros y de gobernabilidad; seminarios, consultorías, auditorias, y asesoría permanente en informática, planes de negocio, análisis financieros y 340 mil pesos que con los 600 mil pesos aportados por la Caja Solidaria, conformaron un patrimonio inicial de 940 mil pesos para proyectos productivos, que comenzó a operar en junio de 1998, y que a la fecha ha beneficiado 260 proyectos productivos por un monto de casi 3 millones de pesos.
Entre los principales productos y servicios que ofrece la Caja Solidaria, se encuentran los planes de ahorro y préstamos de interés social, el cambio de cheques de maestros y Procampo; sobresaliendo la captación de remesas (que envían sus colegas que emigraron a trabajar “al otro lado”) que opera de manera conjunta con el BANSEFI a través del Programa “L@ Red de la Gente”, logrando en este último rubro un monto de $4’700,000.00 en 4 mil 900 operaciones, impactando favorablemente a la mitad de la población del municipio.
La Caja Solidaria cuenta actualmente con 7 mil 41 socios, de los cuales más de 3 mil son mujeres. Con apoyo de FONAES, obtuvo la prórroga condicionada prevista en la Ley de Ahorro y Crédito Popular (LACP), aprobando las evaluaciones que le ha hecho la Federación Integradora Nacional de Entidades (FINE), con la que tiene contrato de servicios. La Caja Solidaria Amatlán de Cañas tiene grandes posibilidades de cumplir todos los requisitos de la LACP.