Tallprodis, piñatas hechas con mucho corazón
Tallprodis es una empresa que ha logrado demostrar que las Personas con Discapacidad Mental son productivas y emprendedoras. Iniciaron en 1999, porque María de los Ángeles Buenrostro Díaz percibía que su hijo con deficiencia mental deseaba tener trabajo, pero no lo contrataban en ningún sitio. Con el apoyo de tres mujeres en la misma situación creó el taller como un espacio laboral para 5 muchachos con autismo, síndrome de Down y deficiencia mental.
Así surgió en Tijuana, Baja California, el Taller Pro Discapacidad, Tallprodis, para que los chicos fabricaran piñatas, ya que es un trabajo rutinario y eminentemente manual que pueden desempeñar con facilidad y perfeccionar con la práctica. En el 2000 se constituyeron en A.C., e ingresaron chicos con discapacidad motriz y debilidad visual a trabajar en el proyecto.
El día de hoy genera empleos directos para 22 jóvenes con todo tipo de discapacidad, predominantemente mental. “El trabajo de los chicos es nuestro orgullo. Ellos logran cosas maravillosas. Incluso algunos, con discapacidades físicas, ya se encuentran contratados en otras empresas”, asegura doña María de los Ángeles.
La ganancia por la venta de las piñatas les corresponde íntegramente a los muchachos, quienes cada quincena reciben su cheque y la orientación necesaria para gastar mejor su dinero en cosas útiles para ellos y sus familias, así como en paseos recreativos.
En 2004 recibieron el apoyo de FONAES por 100 mil pesos que aprovecharon para comprar materias primas que les ayudaron a incrementar sustancialmente su producción. Así mismo, recibieron la capacitación empresarial con la que lograron organizarse mejor y perfilarse como una empresa, ya que a decir de Buenrostro Díaz “nos lanzamos con la ilusión de dar trabajo a nuestros hijos, pero con el apoyo de FONAES hicimos el taller más productivo y rentable. Una empresa más en forma. No tenemos una ganancia extraordinaria, pero somos sustentables”.
A futuro existen ambiciosos planes de crecimiento. En un terreno que les fue donado se proyecta la construcción de 5 talleres y una casa-hogar que albergue a los chicos con discapacidad mental que se queden sin padres o tutores. “La idea es hacer una Villa especial donde vivan, trabajen y aporten para su sostenimiento, porque a través del trabajo que realizan se vuelven independientes.” |