Empresarias que producen, para enfrentar la crisis
Dora Lidia Medina Soto realizó un gran esfuerzo para abrir su negocio y autoemplearse, cuando constituyó su empresa Productos Agropecuarios Hacienda San Miguel, S. C. de R. L. de C. V., productora de crema, cajeta y jalea de membrillo, en el poblado de Valle de Allende, municipio del mismo nombre en Chihuahua.
Como Doña Dora, miles de mujeres mexicanas han conformado un patrimonio, a través de la instalación de micronegocios financiados por FONAES. Tan sólo en el año pasado, el 48% del total de proyectos apoyados por FONAES a nivel nacional fueron negocios operados exclusiva o mayoritariamente por mujeres; por otro lado, de las más de 32 mil ocupaciones que generaron las empresas apoyadas, el 87%, es decir, más de 27,800, están siendo desempeñadas por mujeres, como en el caso de Productos Agropecuarios Hacienda San Miguel.
Esta empresa social integrada por seis socios: Dora Lidia, su padre, su esposo, su hija y sus suegros, genera, además, seis ocupaciones directas (cuatro mujeres y dos hombres) y beneficia a cinco productores, a quienes les compra aproximadamente 700 rejas de membrillo anuales. Hace algunos meses, FONAES le otorgó un recurso por 300 mil pesos para la compra de maquinaria, además, le ha proporcionado cursos de capacitación para un manejo profesional de la empresa y de su producto.
Con ese apoyo de FONAES, la empresa social está aumentando su producción y amplió sus ventas a Ciudad Delicias, Ciudad Juárez, Parral y Chihuahua, donde comercializa sus productos con el nombre genérico de Hacienda San Miguel, marca que ya está en proceso de registro. El empaque de sus productos tiene código de barras y planea incluir la tabla nutrimental, elementos que le permitirán ampliar aún más su mercado a tiendas departamentales, cadenas de minisupers, etc.
Para hacer frente a los efectos de la crisis financiera internacional que ya se resienten en México y en su natal Chihuahua, Dora Lidia aplica toda su experiencia y el aprendizaje adquirido en los cursos de capacitación facilitados por FONAES. Por ello, su propósito de este año es meterse de lleno en el proceso de producción, para bajar costos, mantener la calidad, sacar nuevos productos derivados del membrillo, ofrecerlos a precios muy competitivos y abrir nuevos mercados; en pocas palabras, hacer que su empresa sea más competitiva en el mercado local y regional.
“Estamos súper agradecidísimos, porque, para nosotros, el que nos apoye FONAES nos ha servido muchísimo… dimos un brincote”, concluye Dora Lidia. |